


La proliferación de las Redes Sociales en esta última década ha sido un hecho constatado. Buena prueba de ello es que aún hoy en día el uso de este fenómeno social está en auge. Ante tal aumento, personas y empresas hemos tenido que evolucionar la forma de comunicación para adaptarnos a la nueva era, sin embargo, esto no ha hecho más que empezar. La pregunta que muchos nos hacemos aún hoy es: ¿Son las Redes Sociales una moda, una tendencia o una revolución?
El mundo cambia constantemente y la forma en la que nos comunicamos, también. Si antes preguntábamos a nuestros amigos más cercanos su opinión sobre una marca o producto, ahora las nuevas generaciones lo hacen a través de las Redes Sociales. Las conversaciones están ahí, es inevitable, luego la pregunta que debemos formularnos es si queremos formar parte de ellas o no.
Estamos ante una oportunidad de cambio, pero debemos abordarlo con cuidado, honestidad y transparencia. El desafío comunicativo impuesto es: diálogo y valor. Debemos aportarle a nuestros clientes facilidad de comunicación; debemos asegurarnos de que les estamos escuchando y que estamos ahí para ayudarles. En definitiva, no es suficiente con tener una presencia sin una política proactiva y constructiva.
Bajo mi punto de vista, la apuesta por las Redes Sociales como medio de comunicación y de atención al cliente es una estrategia que, si se ejecuta de manera correcta, nos permitirá conectar con el público, sean usuarios, clientes, proveedores o empleados, y conocer de primera mano sus inquietudes y necesidades y mejorar en nuestras debilidades.